lunes, 28 de septiembre de 2026

LA FÍSICA DEL ESPÍRITU- FINALISTA IV PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA "CIUDAD DE ÁNDUJAR" 2026

 




FINALISTA CERTAMEN PABLO ALCALDE HIGUERAS 2026 (ANDÚJAR, JAÉN)




1.      Principio de incertidumbre

 

 

Fenómeno estelar, mientras te observo,

le entrego el corazón a la distancia.

Adoro desde el alma hasta tu verbo,

la química celeste y tu sustancia.

 

Si no te siento próximo, me enervo,

la propia sangre humana es turbia, rancia

y, al borde de la duda en la que hiervo,

inclino mi profunda discordancia.

 

Amor de otra galaxia, incompresible,

partícula que esquivas lo sensible

como un silente tiempo anochecido,

 

divides, multiplicas, te repartes,

ocupas un lugar en todas partes

y estás conmigo aquí cuando te has ido.

 

 

 

2.      Entropía emocional

 

 

Acudes desde el hielo y descabalas

la zona de confort en la que habito.

Te digo que te marches por las malas.

Me llevas a explorar el infinito.

 

Procuro escabullirme cuando escalas

y, al roce de tu piel, me precipito.

Ofreces resguardarme entre tus alas

como un remedio de éxtasis bendito.

 

Mas luego emerge el caos, tremebundo,

arrasas el bastión de nuestro mundo

bajo una forma que arde en la tristeza.

 

Y aquí, porque en el fin también se vive,

comprendo que hay amor en el declive

y, en cada decepción, también belleza.

 


 

3.      La paradoja del entrelazamiento

 

  

Me ves cruzar el mismo pensamiento

como una aislada y leve contingencia,

y escucho tus ideas, las presiento

con una natural clarividencia.

 

Percibo lo que notas, tomo aliento

sobre esa vinculante persistencia

y tú, por intuición, casi al momento,

asumes como propia la ocurrencia.

 

Susurro las imágenes despacio

y viajan a través del hondo espacio

buscando el receptor de tu mirada

 

y tú, sin la exigencia del lenguaje,

descifras el asunto del mensaje

tras esta maravilla entrelazada.

 

   

 

4.      Estrellas que colapsan

 

  

Tras un herido cielo ensangrentado,

una estrella de nieve se desmaya.

La luz es un terreno abandonado

y estoy diseminada en la batalla.

 

En medio de un abismo fragmentado,

contemplo la catástrofe que estalla,

el frío de un asunto terminado,

la pena que se crispa y que se explaya.

 

Una nube me mira fijamente

con su ajuar de tragedias, frente a frente,

y pone al corazón contra las cuerdas.

 

Camino por el haz de un sueño roto,

la curva de un capítulo remoto

que ya ni reconoces ni recuerdas.

 


 

5.      La materia oscura

 

 

Después del infortunio, ¿qué hay después?

¿Se vuelve sana y salva del descenso

o quedan suspendidos los porqués

en un nefasto cosmos de aire denso?

 

¿Qué ocurre tras las risas, los cafés

y el “soy feliz del todo si te pienso”?

¿Quién para los relojes, mes a mes,

cuando un minuto a solas se hace inmenso?

 

Aquí percibo un golpe de energía,

el cúmulo de luz que se desvía

como un eco final que me sujeta.

 

Quedar no queda más que otro desfase,

la letra de un intérprete sin frase

que llega a desde ayer a mi planeta.

 

 

 

 Rosales