martes, 5 de marzo de 2024

Invierno

 


No temas, ya me voy, no pasa nada.
Conservo tu recuerdo para el viaje,
un whatsapp sin icono ni mensaje
y el mapa del invierno en la mirada.
Me voy y dejo el puesto de invitada
a un vínculo carente de paisaje.
Prefiero la verdad al personaje.
Rechazo estar de niebla atravesada.
No temas, ya me marcho y poco importa
si puedo estar tranquila o me descentro.
Se acerca un porvenir de hermosas huellas.
Mi sombra sobre el cielo se recorta,
concibo otro futuro desde dentro
y vuelvo a mi lugar en las estrellas.

Rosales





domingo, 18 de febrero de 2024

Tesoro

 


Soy más de lo que adviertes, te lo juro.
Albergo un universo de papel
donde lucha la luz contra lo oscuro
debajo del tesoro de la piel.
Viajar entre neuronas no es seguro,
los sueños ponen rumbo al desnivel.
El combate regresa del futuro
y atacan pensamientos a granel.
Mi mente es una cueva de dragones,
un choque entre diversas opiniones
mientras nadie es quien tira la toalla.
La sangre es un dolor que acaba en tinta.
Soy a la vez idéntica y distinta:
una mujer y un campo de batalla.

Rosales






Suspiro

 



"La oveja fue consciente del engaño"
(Juan Antonio Rivera Gorjón)


La oveja sabe ahora que es un sueño,
un circo de cartón, un espejismo,
vivir y pernoctar sobre el abismo
del préstamo en la farsa de diseño.
Sucumbe muchas veces en la vida
volando del suspiro hasta la pena.
Su forma en el conjunto le es ajena
o está varios kilómetros perdida.
La ovina no consiente el escenario.
El mundo es el siniestro itinerario
que iguala las cabezas y se alegra.
Se va sin su pastor de madrugada.
Por ser un mal ejemplo es señalada
e insisten en llamarla oveja negra.


Rosales





Eternidad

 



"Yo soy el agua clara, transparente"
(El Narrador de los Mundos)

Yo soy del mismo espíritu que el fuego,
camino sobre el cosmos de la lumbre.
A veces soy oscura incertidumbre
y en otras ocasiones me despliego.
También, la voz que emerge de la llamas,
mitad eternidad, mitad sombría,
como una recurrente biografía
con grandes epopeyas y con dramas.
Soy como el rostro
de las estrellas,
llevo sus huellas
bajo la piel.
Desde el origen,
nadie me obliga,
soy la enemiga
de los clichés.
Fatídica y certera,
mi calma es una inmensa llamarada,
el brillo de la hoguera,
el ojo de la nada
que ajusta su fulgor a la mirada.
Yo soy de ardiente frío,
de brasa que se forja en el invierno,
un rojo escalofrío
ligero, suave y tierno.
El fuego que se cuaja en el infierno.
No soy de nadie,
noche y aurora,
la defensora
de la verdad.
Ardo en la nubes,
no tengo miedo.
Con solo un dedo,
puedo quemar.


Rosales





miércoles, 14 de febrero de 2024

Melodía

 


Si tú eres el ingenio haciendo mella,
un sueño de nostalgia y fantasía
o nota de radiante melodía,
seré yo quien te aguarde en una estrella.
Si el pulso de la noche te atropella,
haré con mi reflejo compañía
y acercaré tu oscura lejanía
al escondido enclave de mi huella.
Se escuchará tu música despacio
en todos los rincones del espacio.
Será nuestro universo la función.
Y multiplicaremos unidades
sumando más que dos habilidades,
pues yo seré destello y tú canción.

Rosales





Mirada

 


Su mirada era igual y diferente,
huyeron el conflicto y la desgana.
Le pasó por la noche de repente.
Se levantó distinta esta mañana.
Estaba en un estado deprimente,
enferma de una angustia sobrehumana.
Parecía que el fin era inminente
viviendo en la tragedia cotidiana.
Paralizó la máquina del mundo.
Lo que era ayer dramático y profundo
es hoy una actitud que me impresiona.
Cambió en el sueño y despertó más fuerte
y, mientras ella sucumbió a la muerte,
aquí nació en su cuerpo otra persona.

Rosales





Resplandor

 



Un resplandor, un brillo de diamante
acelera su paso a la carrera.
Intuyo un personaje extravagante,
una mujer exótica y viajera.
Observo y me parece fascinante
su forma de volar sobre la acera.
Detrás de la mirada penetrante,
su estética es impropia en nuestra era.
Me intriga el enigmático trayecto.
Las formas familiares y su aspecto
sugieren una cara conocida.
De cerca es cuando rompo el espejismo
y siento los temblores del abismo,
pues otra yo es quien cruza la avenida.

Rosales