domingo, 26 de enero de 2025

Adicta

 



"Adicto a los placeres comedidos"
-Juan Antonio Rivera Gorjón-

Adicta al subidón de la metralla
que llega a convidarme a echar raíces
y fan cuando contemplo en mi atalaya
la suma del amor y sus matices.
Leal a darlo todo en la batalla,
a amar un "qué será" con cicatrices.
Dispuesta todavía a ser cobaya
si somos poco menos que aprendices.
Volcada en el abrazo que te estruja,
aquel que te fragmenta la burbuja,
y al hueco la piel en el arrullo.
En busca del amante sin horarios,
del beso sin efectos secundarios
y a ser, algunas veces, algo suyo.


Rosales







martes, 21 de enero de 2025

¿Qué querías?

 



¡Qué esperabas de un zoquete como yo!
(Juan Antonio Rivera Gorjón)



¿Qué querías de una boba como yo
tan sin sangre, tan bocazas, tan miedosa,
que se lía más que el hilo de un yoyó
sin lograr ser desenvuelta ni graciosa?

¿Qué querías de una ilusa que pensó:
"soy amable" mientras solo es pegajosa?
¿Qué intuias de una idiota que soñó
ser un verso en una historia escrita en prosa?

¿Qué querías de una torpe sin cabeza,
una triste a quien le engancha la tristeza
y no dice más que enormes tonterías?

¿Qué querías de una pobre desnortada
que te besa hasta la sombra, enamorada,
porque no le haces ni caso?, ¿qué querías?


Rosales





Frío Lunar

 




"El reo se enamora del barrote"
-Juan Antonio Rivera Gorjón-

El caos se encapricha del decreto,
el lobo le hace ojitos al collar,
la arena tiene un lío en alta mar
y se aman la venganza y el respeto.
Se enrolla verso libre con soneto,
el sauce pierde el juicio por volar,
la noche quiere ser de luz solar
y al chisme le seduce un buen secreto.
Se junta paz mental con nerviosismo,
adora la verdad el eufemismo
y duerme el polvo de hadas con la mota.
Conquista tradición a multimedia
y yo, que estoy suscrita a la tragedia,
no quiero más que a ti, como una idiota.
Rosales




jueves, 16 de enero de 2025

Más que ases

 



No acudas sin abrazos a raudales
ni insistas, vacilante y reducido,
no alargues mil excusas abisales
ni juegues a dos bandas el partido.
No añadas confusión a las señales
ni gires cuando gustes de sentido.
No adornes tus excesos teatrales
ni ensayes un discurso repetido.
No sigas malvendiéndome una ganga,
no ocultes más que ases en la manga
ni estés a la mitad, como los flojos.
No vuelvas con las dudas en la frente,
no llegues para irte, inútilmente
si no vienes de amor hasta los ojos.

Rosales





miércoles, 8 de enero de 2025

Presente continuo




Cuando pienses “no aguanto más”, escribe.
Si el estrés te apuñala, sé valiente.
Cuando no haya salida, sobrevive
y, si todo es lo mismo, vuela y siente.
Cuando intentes rendirte, toma impulso,
si te borra la gente, deja huella.
Cuando quieras morirte, afina el pulso.
Si te falta hasta el aire, sé una estrella.
Cuando el mundo esté áspero, sé suave,
si la tierra es inhóspita, sé el ave
que convierte los miedos en audacias.
Cuando aceche la sombra, inventa un cielo,
si te estiman callada, sé revuelo.
Cuando intentes quejarte, da las gracias.
Rosales











domingo, 1 de diciembre de 2024

Cristales

 



"Ahora me parece que no fue ayer un sueño".
-Ángel González. Tan lejos. Otoño y otras luces-

Hay tanto entonces hoy de aquel pasado
como en la lluvia llena de cristales
y ocupo ahora un ser desalentado
detrás de mis fantasmas personales.
Hay tanto entonces hoy, tan al cuadrado,
que estoy entre dos saltos temporales,
en uno está el presente atravesado,
en otro es donde busco tus señales.
No sé cómo encontrarte, no te escucho,
estar sin ti se me hace largo y triste
bajo este aspecto humano y dividido.
También quiero decir: "te extraño mucho,
aquello que no fue también existe
y qué dolor inmenso es el olvido".


Rosales







Prohibida

 







Tengo cicatrices que no se pueden ver”.
~ David Bowie ~


Cerebro y corazón, con rostro opaco,
se crispan al cruzarse una dolencia.
Por ese gesto límite y maniaco,
estudian el diagnóstico a conciencia.
Les une la tristeza al hueso flaco.
Regresan al estado de emergencia.
Aunque es normal el músculo cardiaco,
prohibida está la frágil apariencia.
El golpe de la sangre, el estropicio,
sobre un pulmón de estiércol y desdén,
rescata una tragedia del recuerdo.
Cuando concluyen esos dos el juicio,
el corazón afirma: "no estás bien"
y dice la razón: "ni tú estás cuerdo".

Rosales