miércoles, 14 de febrero de 2024

Melodía

 


Si tú eres el ingenio haciendo mella,
un sueño de nostalgia y fantasía
o nota de radiante melodía,
seré yo quien te aguarde en una estrella.
Si el pulso de la noche te atropella,
haré con mi reflejo compañía
y acercaré tu oscura lejanía
al escondido enclave de mi huella.
Se escuchará tu música despacio
en todos los rincones del espacio.
Será nuestro universo la función.
Y multiplicaremos unidades
sumando más que dos habilidades,
pues yo seré destello y tú canción.

Rosales





Mirada

 


Su mirada era igual y diferente,
huyeron el conflicto y la desgana.
Le pasó por la noche de repente.
Se levantó distinta esta mañana.
Estaba en un estado deprimente,
enferma de una angustia sobrehumana.
Parecía que el fin era inminente
viviendo en la tragedia cotidiana.
Paralizó la máquina del mundo.
Lo que era ayer dramático y profundo
es hoy una actitud que me impresiona.
Cambió en el sueño y despertó más fuerte
y, mientras ella sucumbió a la muerte,
aquí nació en su cuerpo otra persona.

Rosales





Resplandor

 



Un resplandor, un brillo de diamante
acelera su paso a la carrera.
Intuyo un personaje extravagante,
una mujer exótica y viajera.
Observo y me parece fascinante
su forma de volar sobre la acera.
Detrás de la mirada penetrante,
su estética es impropia en nuestra era.
Me intriga el enigmático trayecto.
Las formas familiares y su aspecto
sugieren una cara conocida.
De cerca es cuando rompo el espejismo
y siento los temblores del abismo,
pues otra yo es quien cruza la avenida.

Rosales





domingo, 11 de febrero de 2024

Sueño

 


Soñar para inventar una aventura:
tener en una nube una parcela,
salvar un corazón de la basura
o ser un personaje de novela;

dormir en un planeta imaginario,
volar bajo la noche de granito,
ganarle a un contrincante sanguinario
y hacer del universo mi garito.

Volver en hueso y alma al reciclaje,
al cósmico espectáculo de viaje
de un número fantástico y pequeño.

Nacer en quien supera la caída,
y ser la nueva yo desconocida
del sueño donde el mundo sea un sueño.


Rosales




Serenidad

 


Busqué serenidad, por entusiasta,
debajo del sofá y en la tarima.
Volar del daño al susto me desgasta.
Estar desubicada no me anima.

Busqué la calma haciendo malabares,
llegué hasta el infinito con el coche,
bajé constelaciones a los mares
abriéndole las venas a la noche.

Después de regresar a mi pellejo,
de ser el microcosmos de una ola,
le dije a la silueta del espejo:
hallé tranquilidad estando sola,

llevé a todas mis bestias a un recinto,
se fueron destruyendo, una a una.
La paz hizo habitable el laberinto.
Murieron los demonios por hambruna.


Rosales




Destino

 


Tu nombre, corazón, es energía
y estás bajo la piel como inquilino.
No estableces contacto todavía
con otro visitante en el camino.

Consigues renovar tu anatomía
para adaptarte al bucle del destino.
Tu soledad no tiene compañía
ni sabe adónde va ni a lo que vino.

El mundo es incapaz de comprenderte
y arrastras una sombra hasta la muerte
cumpliendo inamovibles protocolos.

Te venden ilusiones de garrafa,
vivir es duplicarse en una estafa
y nada es de verdad. Estamos solos.


Rosales




Mariposa

 



A ti, luminiscente campanilla,
bizarra, inaccesible y orgullosa,
la élite, la octava maravilla
vestida de radiante mariposa.

A ti, con tu esplendor bajo las alas
y el ego de las almas superiores,
a ti que te haces hueco entre las balas
y compras un status de colores.

A ti, nivel de intérprete notable
detrás de un personaje lamentable
y todos los complejos a la fuga.

A ti por ser estrella a la tremenda,
versada en demagogia, y estupenda,
te quiero recordar que fuiste oruga.


Rosales